martes, 28 de mayo de 2013

Taller de escritura

Una nueva raza

Algunos científicos estaban investigando la creación de un nuevo submarino más potente y con una resistencia sobrehumana. Aquel vehículo bestial, estaría preparado entre el año dos mil diecinueve y dos mil veinte. En ese periodo, el submarino será trasladado al Polo Norte, donde estará aprueba su resistencia a esa temperatura tan baja. Una vez al mes, exponían en los informativos de televisión una imagen, para que la gente estuviera informada sobre el avance de aquel submarino. Ya se acercaba el año en el que se dio la fecha, de que aquel vehículo acuático saliera a la luz. Los científicos que estuvieron al mando en la creación de aquel fenómeno, presentaron al público al submarino en una conferencia. Se celebraba en Frankfurt (Alemania). Asistieron millones de personas y más de dos mil periodistas. La conferencia tuvo un éxito muy bueno, fue la noticia más importante del año en todo el mundo.
Los científicos que crearon al submarino, fueron hacia el Polo Norte para experimentar con el vehículo. También fue llevado a ese lugar tan frío para sumergirlo en el agua y que pueda ser pilotado por un científico especializado que se encontraba entre los demás.
Ya llevaban meses en ese lugar, experimentando. Los científicos estaban decididos de que ya era la hora de ser sumergido en el agua. El piloto ya tenía estudiado los controles del submarino al pie de la letra, así que ya estaba preparado para poder pilotar aquel fenómeno del año. 
En el interior del submarino se encontraba muchas necesarias para el viaje como un equipo de buceo, alimentos, prendas de ropa, un teléfono móvil y muchas cosas más. Cuando el submarino estaba a punto de sumergirse, todos las personas que se encontraba allí estaban muy nerviosas y sobre todo el piloto, porque sería una experiencia inolvidable para él.
El hombre que se encontraba en el interior del vehículo se acomodó rápidamente, porque aquel inventó era un gran paso para la ciencia y además porque se conducía muy fácilmente y seguro. En el interior de las aguas congeladas del Mar Glaciar Ártico. El piloto, desde el submarino veía especies de peces que no eran nada de comunes en la zona de los continentes de África, Europa, América, Asia y Oceanía. Entonces, que los peces le llamaban mucho la atención. El piloto, estaba muy tranquilo, pero el submarino se acercó a una zona donde se producía con frecuencia maremotos muy peligrosos. En esa zona, ya han fallecido cientos de personas. Pero el piloto, no podía evitar que la corriente le llevase a esa zona tan peligrosa, donde podría tirar a la basura tres años de investigación y de creación.
En un momento de despiste, el motor del submarino chocó contra una roca enorme, del golpe tan fuerte que dio, el piloto se desmalló y el maremoto arrastro al vehículo mar a dentro. El piloto se quedó unos minutos inconsciente, pero cuando se despertó, se puso el equipo de buceo y salio a explorar. El hombre vio desde lejos una especie de monstruo marino, con unos similares a los de un pulpo. Tenía ventosas debajo de sus cuatro tentáculos, pero otras características de una persona humano, tenía dos piernas, dos brazos, un pecho y muchos rasgos más.
El piloto, pensó que podría seguirlo para poder buscar comida y refugio, una temporada mientras que arreglara el submarino. Aquel monstruo marino le condujo a una civilización marina, todos los seres que vivían allí eran iguales. Mientras que el piloto perseguía a aquel ser, el hombre hizo un ruido tan desagradable, que hizo  llamarle la atención al monstruo y que accidentalmente le cogiera con las manos en  la masa. El monstruo marino, le quiso ayudar, pero el piloto del submarino salió corriendo para esconderse detrás de una roca. Aunque aquel ser solo quería ayudarle, el hombre tenía miedo, porque no sabía si le atacaría. El piloto observaba que el monstruo marino no atacaba, entonces decidió el hombre acercarse. El monstruo marino le dio la mano y lo llevo a la casa donde vivía. Pero cuando llegó a la ciudad, todos los monstruos marinos se introdujeron rápidamente en sus viviendas, porque nunca habían visto una especie humana como la de el piloto. El monstruo marino que llevo al hombre a su ciudad, le explico a todos los habitantes del pueblo quién era y que no le iba hacer daño a nadie. Todo el mundo se quedó más tranquilo y el ser marino que lo llevo allí, le acogió en su casa.
El piloto se llevo unos días arreglando el motor de el submarino. Ya era bastante amigo de los monstruos marinos, pero era la hora de que cogiera el submarino y siguiese su camino. Los monstruos estaban tristes porque su amigo se había ido. Para que volviese crearon un plan, realizar una guerra para que le devolviesen a su amigo.
A partir de ese periodo empezó una guerra entre dos mundos.



No hay comentarios:

Publicar un comentario